Paganos, sectas y manipulación

La manipulación es un fenómeno omnipresente: en las relaciones íntimas y familiares, en los grandes medios de comunicación, en cualquier grupo en el que estemos incluyendo, por supuesto, los grupos de creyentes. Es el inevitable resultado de una sociedad patriarcal y jerárquica dónde quién está en la posición desfavorecida o no mayoritaria aprende desde muy pronto a recurrir estrategias manipulativas para poder acceder a posiciones u oportunidades en las que, de otro modo,  tendría el acceso vetado.  Es la realidad del niño que patalea “¡tú no me quieres!” cuando sus padres no le hacen caso,  del empleado competente que nunca sería visto si no se aliara con otro compañero para echar al jefe, de la lesbiana que se casa con un amigo para poder adoptar y de miles de pequeñas y grandes acciones, justificadas e injustificadas que hacemos, en mayor o menor medida, todos/as. Pero más allá de esta dinámica tan perversa y del trabajo que estemos haciendo individual y colectivamente para librarnos de ella, en cuanto hablamos de religiones y creencias ciertamente existe una Manipulación en mayúsculas. Hablamos de los grupos y personas que te aíslan de tu entorno social y de los que te coaccionan para que no puedas salir una vez has entrado o para hacer aquello que va contra tu voluntad, y que son conocidos como sectas* destructivas.

En mi experiencia, y aunque abusones hay en todas partes, en el panorama actual español la manipulación se encuentra esencialmente fuera de los grupos de creyentes, en la imagen que se transmite y lo que se cuenta de nosotros. Como rama religiosa quizá por necesidad, ya que muchas tradiciones son muy herméticas y secretas, o simplemente para combatir la mala fama que se ha ido creando desde el dominio del cristianismo,  creo que estamos especialmente concienciados y preocupados por el tema de la Manipulación y estamos muy en contra del proselitismo (la costumbre de intentar convencer y añadir miembros a nuestros grupos). Supongo que en ese sentido, nunca hay suficientes recursos, pero aquí tenéis un par de ellos: uno pagano, el Test de Bonewits, otro general de lo que es un grupo sano  y no puedo dejar de poner uno de teoría de grupos en general, porque un grupo nunca es idílico y perfecto y creo que también es un conocimiento a tener presente.

grupos sanos, relaciones sanas, positivas, no manipulativas

Creo que detrás de la manipulación en la visión del Paganismo, hay por un lado intereses de grandes grupos, por otro, una falta de voces nuestras, aunque por fortuna cada vez hay más. Aun así, muy raramente el gran público puede escuchar a los paganos hablando de ellos mismos/as y sus grupos, siempre es desde el trasfondo de la mirada atea (en el mejor de los casos) o con un fondo sutil o claramente Cristiano (y, en el peor de los casos, con un enfoque menos humanista de lo que desearíamos). Aunque esto afecta, ya que pues siempre valoramos mejor lo que conocemos y queda próximo a nuestro corazón, podría ser aún aceptable pues ninguno de nosotros es imparcial y la diversidad puede dar resultados muy interesantes siempre que no se juzgue en comparación con mi paradigma (el socialmente aceptado), que es EL BUENO. Para todos está claro que no tiene sentido juzgar la forma física de una oficinista desde la perspectiva de una atleta de élite o de una habitante de una tribu remota cuya actividad física es constante pero no participa en olimpiadas ¿verdad? Tenemos que entender que diferentes casos necesitan y, por lo tanto, desarrollan formas diferentes de hacer las cosas y que lo que de verdad importa es el efecto que estos tienen en las propias personas, su entorno y la sociedad. Desgraciadamente lo que atrae la atención son las declaraciones impactantes y la caricaturización de “los buenos” contra “los malos”, y esto es lo único que suele llegar al gran público.

Este artículo nace a raíz de un ejemplo práctico muy real, que es el trabajo de unas alumnas de un master de Reporterismo e Investigación Periodística (¡imaginad si no fuera de investigación!) en dónde se mezclan imágenes y grabaciones de miembros y actos del culto que se refiere en el título “Wicca Celtíbera, la brujería del siglo XXI”  con otros, que pertenecen a otra organización;  en este caso, se trata del Templo de la Diosa de Madrid y la Asociación Reclamamos a la Diosa. Poner en duda la palabra de los entrevistados con citas de otra entidad me parece vil, totalmente manipulativo y un fraude a los espectadores. Por eso, como Jana de Madrid hizo en #21 Encuentro, queremos expresar nuestro más sincero apoyo a la Wicca Celtibera en su totalmente legítima indignación.

Espero que cada vez más podamos hablar, organizarnos, grabar nuestros propios documentales, crear nuestros propios podcasts y programas de radio, escribir nuestros propios blogs o libros, como ya muchos de nosotros estamos haciendo, pero asegurándonos de que sean también divulgativos y de acceso e interés general. Nuestra voz se oye cuando la usamos ¡Adelante!

*Existe un uso neutro de secta que recoge la RAE, que la define como “doctrina religiosa o ideológica que se aparta de lo que se considera ortodoxo” pero que a la práctica nadie suele usar. 

Nuria Anami

No se permiten comentarios.